Móstoles, 8/01/2006
En el año 2002 bajo un proyecto de recuperación ambiental, se comienzan a verter inertes de las obras de Metrosur.
La finca esta situada dentro del Parque Regional del curso medio del Río Guadarrama y su Entorno. Concretamente a menos de 100 metros del cauce del Río, es decir dentro del corazón del Parque Regional.
La zona había sido agredida por el propietario ya que hace años mantuvo una extracción de áridos muy agresiva con el medio natural. Esta actividad fue parada por la Comunidad de Madrid, aún quedan restos de la antigua maquinaria.
Ecologistas en Acción denunció en numerosas ocasiones que los requisitos marcados por la propia Comunidad de Madrid no se cumplían y que la obra estaba desarrollándose sin ningún tipo de control (vertidos también de escombros, taludes muy pronunciados, ningún tipo de señalización, no se añadía tapín a las zonas teóricamente terminadas, no se trabajaba ordenadamente por cuarteles sino que se vertía libremente…)
Las obras de Metrosur terminaron, ni el Ayuntamiento de Móstoles ni la Comunidad de Madrid actuaron después de ver el desastroso panorama que habían producido.
Ahora en 2005-2006 se vuelve a verter inertes procedentes de obras de la Comunidad de Madrid y Ayuntamiento de Madrid, en concreto de la M-30.
De nuevo vuelven a producirse en bastantes ocasiones vertidos de escombros (teóricamente estamos ante un proyecto de recuperación ambiental que solamente permite inertes controlados).
El paso de los camiones durante las 24 horas del día en los días de verano produce molestias (polvareda) a los vecinos de la Urbanización Guadarrama y Parque Coimbra.
Se han producido arranques de cientos de retamas que lindaban con el camino de Villaviciosa para favorecer el paso de maquinaria y camiones.
Por cada camión vertido el propietario de la finca cobra. Esto significa que si la Comunidad de Madrid está realizando vertidos para realizar una recuperación ambiental sobre una finca degradada por el propietario, está también beneficiando a la persona que hizo antaño un delito ambiental.
EXIGIMOS LA EXPROPIACIÓN INMEDIATA DE LA FINCA DE LAS LOBOSAS Y LAS BARRANCAS Y LA REVISIÓN DEL PROYECTO DE RECUPERACIÓN AMBIENTAL DE LA ZONA. TAMBIÉN ES NECESARIA LA CERTIFICACIÓN DE LA COMUNIDAD DE MADRID DE QUE LOS TERRENOS EN LOS QUE AHORA SE ESTÁN VERTIENDO INERTES NO SE URBANIZARÁN, NO PUEDAN SER DESAFECTADOS DE SU PROTECCIÓN CÓMO PARQUE REGIONAL, NI SE DEDICARÁN A OTRA ACTIVIDAD (como un campo de Golf por ejemplo ya que lo manifiesta numerosas veces el propietario actual).


