21/07/2025
El 17 de julio, un equipo de operarios con motosierras procedieron a la tala de los árboles del jardín de la calle Oceanía número 4. Varios vecinas, opuestas a dicha tala, pidieron los permisos preceptivos para dichas tareas, recibiendo la callada por respuesta. Hasta 7 ejemplares, alguno de gran porte como los cedros del Himalaya, cayeron por la acción de la motosierra.

Tala de árboles mientras varias vecinas observan la escena.
Alertados por dichos vecinos, se personó la policía municipal, que obligó al presidente de la Comunidad a mostrar los permisos de tala que se había negado a mostrar a sus propios vecinos. Tampoco el administrador facilitó información sobre la peticiones de tala del parque de la Comunidad.

Operario entre los restos de los árboles talados.
El objetivo de la destrucción de este parque no es otro que la construcción de una piscina, como ya denunciaron los ecologistas en febrero de este año y la motivación, aparte de bañarse, sería revalorizar el precio de los pisos de la finca. Según Raúl Navarrete, portavoz ecologista: “Tanto vecinas como ecologistas lamentamos que se haya ejecutado la tala a pesar del “Proceso de Conciliación” entre los promotores de la piscina y los vecinos contrarios. Denunciamos igualmente, que el apeo de árboles se haya hecho en pleno verano, aprovechando las ausencias por vacaciones de muchos vecinos”.
Debemos matizar que el proyecto de la piscina aún no está aprobado debidamente por la Comunidad. Tampoco el Banco ha aprobado el presupuesto correspondiente. Por todo ello, Navarrete afirma: “Vecinos y ecologistas pedimos que no se haga la piscina y se planten nuevos árboles que aporten sombra y frescor en verano y refugio para la avifauna durante todo el año. Por otro lado, la piscina tiene limitado su uso a los meses de calor y vacaciones estivales.
La iniciativa para la creación de la piscina se aprobó por mayoría simple, a pesar de que no se informó de la eliminación de toda la vegetación arbórea. Muchos residentes que en su momento no impugnaron la decisión después se vieron sorprendidos por el anuncio de la tala en el área designada para la construcción.
En una junta extraordinaria celebrada en enero de 2025, las personas promotoras del proyecto sometieron a votación la eliminación de la vegetación, sin aportar informes técnicos que justificaran la necesidad de dicha medida. Inicialmente, se había indicado que la piscina ocuparía la zona del arenero y los columpios, sin afectar a los árboles. Sin embargo, la nueva propuesta contempla la tala masiva para ampliar el espacio de la piscina, lo que ha generado indignación entre numerosas vecinas.


