Navalcarnero 23/08/2005

El Ayuntamiento de Navalcarnero plantea la recalificación de 4.253 nuevas hectáreas de terreno como urbanizable, lo que permitirá un aumento exponencial de la población de los 16.416 habitantes actuales a entre 100.000 y 125.000 habitantes. Ecologistas en Acción considera que esta propuesta de crecimiento es desmesurada y repercutirá negativamente sobre la calidad de vida de los vecinos del municipio.
El Avance del Plan General de Ordenación Urbana de Navalcarnero plantea recalificar 4.253 nuevas hectáreas de terreno como urbanizable, de las que 1.827 hectáreas son urbanizables sectorizadas, de inminente desarrollo tras la aprobación del mismo, dejando el resto para el futuro desarrollo urbanístico. Según los datos contenidos en el Avance, esto supondría el aumento de la población desde los 16.416 habitantes actuales a entre 100.000 y 125.000 habitantes, es decir, multiplicando su población actual entre 6 y 8 veces. A juicio de Ecologistas en Acción, estas previsiones no se basan en estudios veraces de dinámica de la población, por ello, considera que el Ayuntamiento, más que dar respuesta a las necesidades de los ciudadanos, pretende especular con los terrenos del municipio.
A pesar de este espectacular crecimiento, el Avance no analiza con rigurosidad cómo satisfacer la previsible demanda de recursos que presentaría la población que se alcanzaría con su consecución. De esta forma, se haría inviable en la práctica el abastecimiento de agua y electricidad, promoviéndose la sobreexplotación de los recursos. No existe un plan de infraestructuras y transporte realista ni se resuelve eficientemente la problemática que surgiría con los residuos sólidos y agua residual generada. Tampoco tiene en cuenta los importantes desarrollos urbanísticos que se están llevando a cabo en los municipios cercanos, que agravarían todos los problemas mencionados.
Así mismo, no se analizan con objetividad ni rigurosidad los impactos que generaría el PGOU sobre el medio ambiente, como ruidos, el impacto sobre el drenaje natural, consumo de agua, consumo de energía, residuos sólidos, efluentes líquidos, vegetación y fauna, calidad paisajística, ENP, LIC y Hábitats o usos agropecuarios y forestales del suelo, infravalorándolos en todos los casos muy por debajo del verdadero impacto que se provoca con este plan, que llega a ser muy grave, crítico e irreversible como consecuencia de su gran magnitud.
Especial mención cabe el efecto crítico e irreversible sobre las especies, cuyo número de especies de afectadas (solo fauna, excluyendo peces e invertebrados) se elevan a 204, 64 de las cuales están protegidas por las Directivas 92/43/CEE o 79/409/CEE y 141 de ellas aparecen en los diferentes Catálogos (nacional y/o regional) de especies amenazadas), 5 de las cuales se encuentran en peligro de extinción, 2 son sensibles a la alteración de su hábitat, 20 son vulnerables y 114 son de interés especial.
El LIC y Parque Regional del Curso Medio del Río Guadarrama sufriría un impacto muy grave al construirse a través de él la nueva línea de cercanías proyectada y al quedar afectado en toda su frontera por los desarrollos urbanísticos. Indirectamente también se vería afectado el LIC y ZEPA Cuencas de los ríos Alberche y Cofio. Así mismo, numerosos hábitats se encuentran gravemente afectados, entre ellos siete hábitats protegidos, uno de ellos como prioritario, en la Directiva 92/43/CEE.
Por todo ello, la organización ecologista ha solicitado al Ayuntamiento de Navalcarnero que reduzca el crecimiento previsto adecuándolo a las necesidades reales de la población, muy alejadas de lo planteado en el plan. Es necesario que los Ayuntamientos planifiquen de cara a los ciudadanos no a los intereses inmobiliarios.


