23/09/2005
El 22 de septiembre se celebró el Día Mundial Sin Coches, precedido por la Semana Europea de la Movilidad, creados ambos con el objetivo teórico de informar, concienciar y fomentar la participación ciudadana en la mejora de la calidad de vida de las ciudades, reduciendo el número de coches en circulación y demostrando los beneficios que reporta el que los automovilistas dejen el coche en casa.
Desde Ecologistas en Acción consideramos que el coche se ha convertido en una de las principales causas de la distorsión de una deseable calidad de vida en la Comunidad de Madrid, ya que se apropia en exclusiva del espacio urbano, emitiendo contaminación y ruido en su entorno, sin olvidar otros efectos como los accidentes y el estrés convivencial. A pesar de todas estas consecuencias negativas para la salud y el medio ambiente, año tras año, el Día Sin Coches se ha ido saldando con una sensación de fracaso cada vez mayor, a medida que ha ido perdiendo contenido e incidencia, ya que los Ayuntamientos han renunciado a cortar el tráfico de vehículos privados (verdadero núcleo de la campaña) y a organizar la movilidad urbana basándose en el transporte público y en los medios alternativos.
En Alcorcón no se han desarrollado nunca actividades al respecto, a pesar de contar con una población de unos 160.000 habitantes y de encontrarse en la corona metropolitana madrileña, registrándose unos elevados flujos diarios de circulación en automóvil entre la capital y Alcorcón. Esta falta de implicación del Ayuntamiento de Alcorcón en el Día Sin Coches es más grave aún si tenemos en cuenta que en el año 2004, Alcorcón fue el municipio de la Comunidad de Madrid que, junto con la capital, registró el mayor valor medio anual de contaminación por dióxido de Nitrógeno (NO2) con un índice de 61 µg/m3, cuando el límite legal en España para 2004 se encontraba en 52 µg/m3, mientras que el límite europeo fijado como objetivo para alcanzar por España en 2010 es de 40 µg/m3, considerado el valor máximo compatible con una adecuada protección de la salud. Igualmente al alcanzar un valor de 42 µg/m3 se superó en Alcorcón el límite anual de partículas en suspensión menores de 10 micras (PM10) establecido en España para 2004 en 41,6 µg/m3, siendo de 40 µg/m3 el límite europeo fijado como objetivo para alcanzar por España en 2010.
El NO2 presente en el aire de las ciudades proviene en su mayor parte de la oxidación del NO, cuya fuente principal son las emisiones provocadas por los automóviles, por lo que el NO2 constituye un buen indicador de la contaminación debida al tráfico. A su vez el NO2 interviene en diversas reacciones químicas que tienen lugar en la atmósfera, dando lugar a la producción de las partículas en suspensión menores. La concentración de NO2 repercute en la salud a través de la inhibición de algunas funciones de los pulmones, como la respuesta inmunológica, produciendo una merma de la resistencia a las infecciones. La contaminación por partículas está relacionada con incrementos en la mortalidad total, mortalidad por enfermedades respiratorias y cardiovasculares, mortalidad por cáncer de pulmón e ingresos hospitalarios por afecciones respiratorias y cardiovasculares.
A pesar de este grave problema para la salud de los/as ciudadanos/as de Alcorcón, el Ayuntamiento ni informa a la población ni toma medida alguna para reducir las emisiones contaminantes producidas por el tráfico automovilístico, postura facilitada por la falta de fluidez en la información ofrecida por la Comunidad de Madrid, que controla la red de medida de las emisiones contaminantes. Desde Ecologistas en Acción lamentamos esta situación y el desaprovechamiento de una oportunidad como es la celebración del Día Sin Coche para fomentar la reducción del tráfico motorizado, pues la disyuntiva no es otra que la reducción del tráfico motorizado o continuar despreciando el derecho de las personas a respirar aire limpio. Está demostrado que ni la incorporación de catalizadores en los motores de los coches ni el uso de combustibles más limpios resuelven por sí solos el problema de la contaminación. Se impone la adopción de medidas que tengan como objetivo la reducción del uso del coche y la potenciación del transporte público y colectivo, que favorezcan el transporte no motorizado (a pie y en bicicleta) junto a la disminución de la necesidad de movilidad.


