Navalcarnero 3/07/2025
Hace tiempo nos hubiera parecido un argumento más propio de una distopía como Matrix o el Rompehielos: Conseguir alimentos a partir de gusanos que procesan materia orgánica de origen indeterminado. Ese futuro ya está cerca, en forma de fábrica de subproductos para alimentar el ganado a partir de larvas de la mosca soldado negra (MSN). No en balde, el proyecto se llama “Producción y transformación de Hermetia illucens como conversor de materia orgánica”. Esta especie es muy habitual en procesos de compostaje de materia orgánica. Según el proyecto, la materia orgánica usada estaría formada por restos de galletas y otros productos. La empresa promotora del proyecto, del sector informático, está relacionada con Adam Foods (antigua Nutrexpa), fabricante de marcas como Artiach, Cuétara o Phoskitos, por citar algunas.

Larvas de mosca soldado alimentándose (Adam Foods)
El destino de esas larvas es la generación de subproductos para su uso bromatológico. Es decir, conseguir proteínas, grasas para alimentar al ganado, y otros productos derivados de la quitina para la industria cosmética. Nada hace suponer que esos productos puedan usarse directamente en la producción de alimentos para el ser humano.
Pero lo que enfada a los ecologistas, no es el uso de gusanos, sino la localización física de la actividad, una antigua fábrica papelera a orillas del río Guadarrama, en pleno Parque Regional del mismo nombre. En el número 48 del Carril Toledano, la finca donde se asienta hace orilla en el río Guadarrama. Al otro lado del río, se encuentran las viviendas de la Ribera de San Pedro de Arroyomolinos. Dichas familias ya sufrieron las molestias de la fábrica de papel hasta que cesó la actividad debido a las quejas.
Según Raúl Navarrete, portavoz ecologista, “Asistimos con estupor a una nueva amenaza a la conservación del río Guadarrama. Además de la mera presencia de la fábrica en zona de Dominio Público Hidráulico, es el riesgo de accidente y fuga al río de grandes cantidades de materia orgánica que puedan contaminar, más si cabe el río Guadarrama. Por lo tanto, pedimos tanto al Ayuntamiento de Navalcarnero como al Parque Regional que impidan el desarrollo de dicha actividad en suelo protegido y tan cercano a núcleos de población.


